Corrupción de Modonesi, 1

Modonesi se da una plaza a sí mismo

 

El director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Fernando Castañeda Sabido; el coordinador de sociología, Massimo Modonesi, y, probablemente, el Consejo Técnico, están violando, por lo menos desde el 12 de mayo de este año, las siguientes disposiciones de la legislación universitaria:

1.           Ley Orgánica.

1.1.“Artículo Io.- La Universidad Nacional Autónoma de México es una corporación pública -organismo descentralizado del Estado- dotada de plena capacidad jurídica y que tiene por fines impartir educación superior para formar profesionistas, investigadores, profesores universitarios y técnicos útiles a la sociedad; organizar y realizar investigaciones, principalmente acerca de las condiciones y problemas nacionales, y extender con la mayor amplitud posible los beneficios de la cultura”. Poner la universidad al servicio de los partidos políticos no es uno de los fines de la UNAM. Violando esta disposición fundamental de nuestra universidad, la Convocatoria del 12 de mayo de este año, publicada en las páginas 24 y 25 de la Gaceta de la UNAM, puso al servicio del PRD los escasos recursos que tiene mi Facultad para cumplir sus deberes hacia el pueblo de México.

2.            “Artículo 14.-Las designaciones definitivas de Profesores e Investigadores, deberán hacerse mediante oposición o por procedimientos igualmente idóneos para comprobar la capacidad de los candidatos”.

2.1.Esa convocatoria no está dirigida a unos supuestos “candidatos”. Castañeda la escribió para un candidato, Massimo Modonesi. Los incisos a) y e) de esa convocatoria reducen el número posible de “candidatos” a uno, Modonesi. Sólo él cumple la doble característica de impartir "La tradición marxista" y de haber escrito un libro titulado "Subalternidad, antagonismo y autonomía. Teoría social y subjetivación política". Castañeda urdió su documento única y deliberadamente para dar $16,240.40 en la Coordinación de Sociología al propio coordinador. No se trata, por ello, de una convocatoria veraz y legal sino de la “Convocatoria Modonesi”. Ese documento es falso e ilegal.

2.2.      La Convocatoria Modonesi no fue escrita para comprobar la capacidad sociológica del coordinador de sociología, simplemente porque esa comprobación es imposible. Modonesi no es sociólogo. Nunca ha estudiado sociología. Carece de toda capacidad sociológica. Intentar esa comprobación sería tan aburdo e inútil como tratar de probar la calidad como biólogo de alguien que no sabe nada de biología.

3.            “Artículo 83 del Estatuto General.- El ingreso y promoción de los miembros del personal académico deberá ajustarse a los procedimientos que señale el Estatuto del Personal Académico”. La Convocatoria Modonesi violó esta disposición al violar el artículo 42 de ese Estatuto, como lo demuestro enseguida.

4.             Estatuto del Personal Académico.

4.1.La Convocatoria Modonesi viola los incisos a) y b) del Artículo 42 que requieren, para una plaza precisamente en la Coordinación de Sociología, ser doctor en Sociología. Modonesi es doctor en algo llamado “Estudios Latinoamericanos”, por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

4.2.Esa convocatoria viola también el inciso c) del mismo artículo. Modonesi carece de capacidad para formar personal especializado en sociología, simplemente porque no es sociólogo.

4.3.“Artículo 87.- Para calificar los concursos de oposición de los profesores de asignatura, el respectivo consejo técnico, si lo considera conveniente, podrá integrar un jurado calificador con un máximo de cinco sinodales y un mínimo de tres. Los jurados calificadores serán órganos auxiliares del consejo técnico y de las comisiones dictaminadoras. Los propios consejos reglamentarán su funcionamiento, de acuerdo con las normas aplicables del presente Estatuto”. Si, como tengo entendido, una comisión dictaminadora del Consejo Técnico de la FCPS, turnó el trabajo de Modonessi a sinodales externos, muy probablemente perredistas, una y otro violaron y violan el Estatuto del Personal Académico de la UNAM.

5.            Massimo Modonesi incurrió en un caso típico de corrupción al abrir una plaza para sí mismo, con un perfil que sólo él cumple, en su propia área académica, sobre un programa de estudios de una materia que él mismo imparte, con su propio tema de investigación. Al proceder así, además, Modonesi violó una directiva implícita del “Manual de Procedimientos” de la Secretaría del Personal Académico. Adicionalmente, Modonesi comete continuamente ese tipo de corrupción al hacer de la Coordinación de Sociología un espacio reservado de propaganda personal y del partido que lo infiltró entre nosotros. Esa Coordinación es sólo para Modonesi, sus cómplices y sus padrinos. Es decir, la sociología en la UNAM se ha convertido en una propiedad exclusiva y excluyente de unas cuantas personas, ajenas en todo a nosotros.

6.            Tanto Castañeda como Modonesi violaron la directiva del “Manual de Procedimientos” de la Secretaría del Personal Académico, según la cual “es necesario que la plaza se abra conforme a las necesidades académicas de la Facultad, evitando que se establezca un perfil ad-hoc”. En la Coordinación de Sociología necesitamos que los auténticos sociólogos podamos trabajar y que los alumnos aprendan sociología. Lo que menos necesitamos son usurpadores que estorban y reprimen.

 

En un fallido intento anterior para violar las leyes de la UNAM, cometido en una convocatoria del 3 de junio de 2002, Angélica Cuéllar y Arturo Chávez, ambos conocidos agentes del PRD en nuestra Facultad, fueron los cómplices de Modonesi, como ahora lo son Claudia Bodek y Fernando Castañeda.

 

El resultado de la Convocatoria Modonesi depende, hasta ahora y en parte, de los ilegales “sinodales externos” a que me referí antes.

 

Una las obligaciones del Rector es “velar por el cumplimiento de este Estatuto [el General de la UNAM], de sus reglamentos, de los planes y programas de trabajo y, en general, de las disposiciones y acuerdos que normen la estructura y el funcionamiento de la Universidad”.

 

23 de septiembre de 2011

Iván Zavala Echavarría