Estudiantes por una Nueva Facultad

 

Nuestro grupo nació como una respuesta a la falta generalizada de condiciones para el trabajo académico en el Centro de Estudios Sociológicos (CES) y a la ineptitud de algunas autoridades de nuestra Facultad.

 

En particular, nos indignaron:

·         la agresión cometida por un grupo de estudiantes de Ciencias de la Comunicación contra un profesor nuestro,

·         la reacción frívola, altanera, leguleya y evasiva del director de la Facultad, y

·         la irrelevancia burocrática y sociológica del coordinador del CES.

 

Los hechos primeros

 

Poco después de las seis de la tarde del viernes 16 de octubre del año pasado, un grupo de estudiantes de Ciencias de la Comunicación agredió verbalmente al profesor Iván Zavala porque les pedía que dejaran de hacer ruido en un lugar contiguo al espacio académico que constituye el edificio “C”,  donde se encuentra la sala de juntas que era ocupada como salón de clases por el profesor para impartir clase de Teoría Sociológica II a esa hora, además de ser el lugar donde se encuentran los centros y las coordinaciones de las cinco carreras que hay en nuestra Facultad. Ese lugar fue una de las mesas de concreto instaladas por el director anterior, Fernando Pérez Correa, llamadas “mesas perezianas”. Esa mesa está exactamente debajo de la oficina del coordinador del CES, Alejandro Labrador.

 

Con la aprobación del secretario de Asuntos Estudiantiles, Carlos Bravo, esas personas preparaban algo llamado “maqueta sonora”, que, fuera o no maqueta, era ciertamente ruidosa. Minutos más tarde, los alumnos de la clase que esos compañeros estorbaban acudieron a esa mesa pereziana para saber qué pasaba y para apoyar  al profesor agredido. Entre los agresores, destacaba, por su virulencia y por su terquedad, un anónimo estudiante, cuyo nombre  conocen las autoridades porque lo incitaron a levantar una queja contra el Dr. Zavala y contra nosotros y porque esa queja fue casi seguramente levantada. VideoAquí  EnYouTube. Luego de un enfrentamiento verbal entre los agresores - que al fin y al cabo también eran estudiantes - y los estudiantes que querían estudiar en silencio, éstos acordaron recurrir al director, Fernando Castañeda, para exigir el cumplimiento de su derecho a recibir clases en condiciones adecuadas para el esfuerzo intelectual. No estaba trabajando en su oficina. Ese viernes, el director tenía otras ocupaciones más urgentes que resolver nuestros constantes problemas académicos.

 

Tuvo entonces lugar, en la oficina de la secretaria del director, Patricia Campos Cázares, una conversación celular (en altavoz) que expresó típicamente la mentalidad de Fernando Castañeda. De entrada, espetó, irritado, al profesor Zavala este insulto: “No sé qué juego traes, pero…”. Al darse cuenta de que los alumnos estábamos escuchando la conversación, dijo, calmándose, que estaba muy ocupado, por lo que nos recibiría el lunes hacia las 10:30 de la mañana. El grupo entero acordó, por unanimidad, esperarlo, afuera de su oficina, desde ese momento hasta el lunes. Casi tres días después intentó hacer responsable al profesor agredido de la agresión que su omisión representaba. VideoAquí  EnYouTube.

 

Nosotros no sólo no perdimos el tiempo durante ese fin de semana de espera acordada - contrariamente a lo que Castañeda posteriormente intentó que pensáramos - sino nacimos como grupo. Estando juntos, pudimos hablar ampliamente, por primera vez desde que nos conocemos, de los innegables problemas de nuestra Facultad, que son muchos y graves, y que son problemas de nuestras vidas y de todos los demás estudiantes compañeros nuestros. Pocas veces habíamos aprovechado tan bien el tiempo como durante ese fin de semana para nosotros memorable. Entre otras cosas, acordamos en qué orden habríamos de expresar nuestros particulares pero generales problemas y nuestra contundente e insostenible indignación. Decidimos, votando, quiénes hablarían por nosotros y qué dirían a Fernando Castañeda en nuestro nombre: Lilián Cavazos, David Mondragón, Patricia Beltrán y Fernando Hernández.

 

El lunes 19, casi a la hora acordada, empezó la reunión, con por lo menos dos presencias inesperadas: un abogado y una empleada del director llamada “Erika”. El abogado de la Facultad ha sido siempre el instrumento del director en turno para ocultar informaciones que deben ser públicas, y para reprimir a profesores, estudiantes y trabajadores dignos, de lo cual hay muchísimas pruebas. Esa persona es, ahora, Horacio Hernández Santiago, quien envió a su subalterno Alfonso Lozano. La otra persona inesperada fue alguien llamada “Erika”, que grabó subrepticiamente el “audio” de la reunión. Algunos días después, intentó presentarse como víctima de agresiones que existieron sólo en su mente por parte de nuestro pacífico grupo. VideoAquí   EnYouTube

 

El director entró acompañado, además, de su secretaria, Patricia Campos; del coordinador del CES, Alejandro Labrador, y del secretario de Asuntos Estudiantiles, Carlos Bravo.

 

Como siempre que los estudiantes luchan de manera organizada y disciplinada, la demanda inmediata y mínima - un salón adecuado para el trabajo intelectual – fue atendida por el director. Además, obtuvimos compromisos por parte de Alejandro Labrador que, como sabemos claramente ahora, siguen sin cumplirse. VideoAquí   EnYouTube. Por ejemplo, sigue sin hacer nada sobre el problema del ruido.

 

Lo notable no fue la respuesta a esa demanda mínima sino que hubiéramos tenido que comer y dormir mal durante casi tres días para solucionar un problema que hubiera sido resuelto el viernes 16 en la noche con una simple orden telefónica. Más grave aún fue que el director no quiso dar cuenta de la importancia real de nuestros problemas, de la indignación que sentimos ni de nuestros planteamientos. Lilián Cavazos, David Mondragón y Patricia Beltrán resumieron los hechos del viernes 16 y expresaron nuestras demandas.

 

Durante la reunión en que tuvimos nuestra primera pero pequeña victoria, las actitudes de las autoridades expresaron típicamente por quiénes y cómo es gobernada nuestra Facultad.

 

El director. Pretendió, desde el principio, desconocer hechos que conocía tanto por la conversación celular con el profesor como por los informes de sus colaboradores. VideoAquí   EnYouTube. Como procede desde hace muchos años, en lugar de solucionar un problema de manera directa y pronta, intentó distraernos hacia procedimientos legaloides, autoritarios y burocráticos. De manera repetida, quiso inducirnos a que levantáramos un acta contra el compañero violento. Video1Aquí Video2Aquí Video3Aquí En YouTube1 En YouTube2 En YouTube3. Cuando el profesor Zavala le recordó que esas actas y el Tribunal Universitario sólo se usan contra profesores, estudiantes y trabajadores dignos, apenas alcanzó a decir que esos problemas son viejos, implicando que todo debe seguir siendo como lo es ahora. El profesor le hizo ver que, en el actual sistema legal de la UNAM, las autoridades son impunes. Castañeda no pudo a decir nada. Patricia Beltrán le hizo ver que esas actas son una mera formalidad.

 

El coordinador del CES. Como Castañeda, Alejandro Labrador pretendió, desde el principio, desconocer hechos que tuvieron lugar unos metros debajo de su oficina. VideoAquí  EnYouTube. Preguntó, por ejemplo, en qué edificio se ubica nuestro salón, y de qué salón se trataba. Sintiéndose arropado por su jefe, el director, se ensañó visualmente y oralmente con el profesor, mientras que, por otro lado, miraba de abajo hacia arriba a Lilián Cavazos, desde que ella le hizo ver que el problema cuya solución exigíamos no era del profesor sino del grupo. En el límite del cinismo, le pareció gracioso que sus gritos estorben el trabajo intelectual que él debe garantizar. VideoAquí  EnYouTube.

 

El secretario de Asuntos Estudiantiles. Carlos Bravo negó lo que los estudiantes de Ciencias de la Comunicación habían dicho el viernes: que él había autorizado esa ruidosa reunión. Dijo que esos estudiantes sólo “se acercaron” a él. Por lo demás, asentía gestualmente a cualquier cosa que Castañeda y Labrador decían. Bravo mintió, ya que durante la agresión del viernes, al estar él ya presente, dijo que él les había dado la autorización. VideoAquí  EnYouTube

CastañedaAGrupo191009_1  EnYouTube

CastañedaAGrupo191009_2 En YouTube

CastañedaAGrupo191009_3  En YouTube

Castañeda Leguleyo EnYouTube

CastañedaMienteYSeDescomponeAquí   EnYouTube

Galería de actitudes y de gestos En YouTube

 

El nacimiento del grupo

 

Desde entonces empezamos a darnos cuenta de que un simple cambio de “salón” o sala, como solución inmediata de las “autoridades”, no sería suficiente para resolver los problemas generalizados que aquejan cada día a nuestra facultad.

Desde el 20 de octubre, con el apoyo de algunos nuevos compañeros que reconocen nuestras causas, nos reunimos, donde podemos, dos veces por semana, para analizar los graves y múltiples problemas que las autoridades no sólo no resuelven sino empeoran día tras día. Una de las primeras cosas que reconocimos fue la opacidad casi negra en que vive nuestra Facultad.

 

Los secretos del director

Por eso, nuestra primera decisión, para obtener hechos y pruebas, fue solicitar al director unas cuantas informaciones sobre la formación académica de los profesores y de las autoridades, así como sobre los ingresos que reciben de la UNAM. No solicitamos ninguna información de vida privada en cualquiera de sus instancias. Queríamos saber sólo qué saben nuestros profesores y cómo gastan las autoridades el dinero que reciben de los contribuyentes para que nosotros tengamos una buena educación y podamos desempeñar los oficios nuestras de carreras. La respuesta fue, como lo temíamos, un silencio seguido de un sonoro “no”. El colmo, cometieron la falsedad de decirnos que toda esa información la encontraríamos en el sitio de Internet llamado “Transparencia UNAM”, que debería llamarse “Opacidad en la UNAM”. El director nos negó brutalmente todo lo que pedíamos.

La carta

VideoAquí de Patricia Campos  EnYouTube.

 

Seis acuerdos básicos

Dedicamos varias reuniones a resumir nuestros acuerdos. Los llamamos “Seis acuerdos básicos sobre la restauración académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales”, o, de manera más corta, “Acuerdos básicos”.

Resumimos el contenido de esos acuerdos en nuestro lema: “Por una Facultad de estudiantes que realmente aprenden de profesores que realmente enseñan”.

 

¿Sabías que …

Una parte de nuestro trabajo consiste en mostrar los problemas en documentos que iremos preparando y dando a conocer. El primero se llama “¿Sabías que … “.      

   

Otros videos:

Castañeda blandea graves amenazas contra Iván Zavala. En video: "¿Me vas a secuestrar?" 1:10

 

México, D. F., 2 de febrero de 2010