Tres pistas en cartel anónimo llevan a Fernando Castañeda

 

Durante la noche del 3 al 4 de marzo, fueron sobrepuestos en nuestros carteles  - que exigen la renuncia de Fernando Castañeda a la dirección de la Facultad – unos carteles anónimos con viejas calumnias contra Iván Zavala, miembro de NUEVAFAC. Nosotros no respondemos a quien se oculta. Ningún cobarde merece nuestra respuesta. Cuando el calumniador escriba su nombre le vamos a responder, y vamos a demostrar su miseria intelectual y moral. Por lo pronto, sabemos que, aunque anónimo – es decir, sin nombre -, los carteles tienen un firmante directo o indirecto: Fernando Castañeda. Como dicen los detectives, sabemos ya quién es el autor intelectual del crimen, aunque no sepamos todavía quiénes fueron sus autores materiales.

 

Tres pistas claramente visibles en el cartel anónimo y en su colocación llevan a Fernando Castañeda:

 

1.                  Son una reedición de las calumnias que el PRD difundió contra Iván Zavala desde que el Consejo General de Huelga (CGH) impidió, por lo menos hasta el 6 de febrero de 2000, que ese partido vendiera por segunda vez una huelga estudiantil. Véase, por lo pronto, entre muchos otros documentos, el texto de ese profesor ante la sesión del CGH del 8 de enero de 2000.

2.                  Javier Martínez Amézquita (jefe del Departamento de Servicios Generales de la Facultad; javier_martinez@mail.politicas.unam.mx, extensión telefónica del conmutador: 1087)  no ordenó  - para decir lo menos - a los vigilantes que quitaran esos carteles. Esa misma persona ha ordenado a esos vigilantes que quiten nuestros carteles o que nos impidan ponerlos.

3.                  Las calumnias aparecen como respuesta a los carteles y a una manta de nuestro grupo, que lucha porque los profesores realmente enseñen y los estudiantes realmente aprendan, lo cual, entre otras cosas, requiere que la Facultad sea dirigida por auténticos académicos, no por burócratas ni políticos profesionales.

4.                  La primera pista lleva a los perredistas de la FCPS empleados del director o  a los perredistas que intentaron repetidas veces vender la Gran Huelga por la Gratuidad, ahora en desgracia política; la segunda y la tercera llevan directamente a Castañeda. Los estudiantes de hoy en la UNAM deben a esa huelga el hecho mismo de poder serlo.

 

El director se empeña en cometer violencias físicas, verbales y morales contra nosotros y nuestros objetivos. O Castañeda no se da cuenta de la violencia que está desatando, o se da cuenta. Si no lo hace, es inepto para gobernar una institución de personas cuyo trabajo es pensar. Si lo hace, su misma persona constituye la amenaza mayor para la paz requerida, como en ninguna otra, en toda institución académica, como la nuestra. Desde ahora hacemos responsable a Fernando Castañeda de cualquier acto violento que suceda en la Facultad. La agresión del jueves 18 contra el profesor calumniado fue un preludio ominoso de los graves males que nos puede traer un director inepto y violento. El rector Narro cometió un gravísimo error al incluir a Castañeda en la terna para director. Removerlo sería un modo mínimo de corregir el error, mientras es corregible. La paz es uno de nuestros valores más importantes, que no nos impide darnos cuenta de que mantener al actual director sería hacer incorregible  -es decir, sin corrección posible - el error pasado, y generar una bola de nieve de violencia, que nos puede envolver a todos. Si las cosas siguen así, casi cualquier cosa y casi cualquier persona habrán de parecer menos malas que un burócrata llamado Fernando Castañeda.

 

Estudiantes por una Nueva Facultad (NUEVAFAC)

 

Facultad de Ciencias Políticas y Sociales

México, D. F., 5 de marzo de 2010